viernes, 18 de marzo de 2016

ARTICULO ARBITRADO, JORNADA BINACIONAL URBE (2014-2015)

PRÁCTICA DE LA INNOVACIÓN ORGANIZACIONAL ANTE LA RESISTENCIA AL CAMBIO EN EL CONTEXTO EDUCATIVO
 



Maribel Díaz
Grupo Escolar Ismael Urdaneta, Venezuela



 


Maritza Ávila
Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín, Venezuela



RESUMEN

La innovación organizacional significa cambiar paradigmas o cambiar la representación social acerca de las organizaciones y sus miembros, a través de la implantación de nuevos valores y principios relacionados, con la creatividad, la confianza, la cooperación, la investigación y el auto-aprendizaje, de igual manera, se busca a través de la fuerza de sus integrantes, la adaptación a las condiciones cambiantes del entorno. En función de este proceso surge la presente investigación descriptiva con diseño de campo no experimental en proceso de culminación, la cual estará enmarcada en el paradigma positivista y desarrollado en la línea de investigación de Gerencia Educativa, asimismo tendrá como objetivo fundamental analizar la práctica de la innovación organizacional ante la resistencia al cambio en el contexto educativo. Las principales teorías referenciales fueron los factores del clima innovador, las características de las personas innovadoras, los métodos para afrontar el cambio y los tipos de resistencia al cambio. Para la recolección de datos se realizó una minuciosa revisión documental de las teorías, utilizándose la técnica del análisis textual e interpretativo. Como conclusión final se puede señalar que las practicas innovadoras de las organizaciones educativas, se encuentran directamente relacionadas a los cambios del contexto, pues la innovación es un proceso social, en el cual se deben involucrar todos los miembros de la organización para que se den innovaciones estructuradas, de igual forma el clima laboral es un factor vital para establecer relaciones y canales de comunicación apropiados para la generación de ideas.

Palabras clave: Innovación, resistencia al cambio, contexto educativo.






PRACTICE OF ORGANIZATIONAL INNOVATION RESISTANCE TO CHANGE IN THE EDUCATIONAL CONTEXT

ABSTRACT

Organizational innovation means changing paradigms or changes the social representations about the organizations and their members, through the introduction of new values ​​and principles, creativity, confidence, cooperation, research and self-learning, Similarly, it searches through the strength of its members, adaptation to changing environmental conditions. Based on this process the present investigation of a non-experimental field in the process of completion, which will be framed in the positivist paradigm and developed in the research Educational Management arises also will have as main objective to analyze the practice of organizational innovation to resistance to change in the educational context. The main referential theories were innovative climate factors, the characteristics of innovative people, methods to cope with change and the types of resistance to change. For data collection a thorough literature review of the theories was performed, using the technique of textual and interpretative analysis. As a final conclusion it can be noted that the innovative practices of educational organizations, are directly related to changes in the context, because innovation is a social process, which should involve all members of the organization to innovations den structured, just as the work environment is vital to build relationships and appropriate communication channels for idea generation factor.

Keywords: Innovation, resistance to change, educational context.

PRATICA DI INNOVAZIONE ORGANIZZATIVA RESISTENZA AL CAMBIAMENTO IN AMBITO EDUCATIVO

RIASSUNTO

Innovazione organizzativa significa cambiare i paradigmi o modificare le rappresentazioni sociali sulle organizzazioni ei loro membri, attraverso l'introduzione di nuovi valori e principi, creatività, fiducia, di cooperazione, di ricerca e di auto-apprendimento, Allo stesso modo, si cerca con la forza dei suoi membri, l'adattamento alle mutate condizioni ambientali. Sulla base di questo processo la presente inchiesta di un campo non-sperimentale in fase di completamento, che sarà inquadrata nel paradigma positivista e sviluppato nella ricerca di Gestione educativa si pone anche avrà come obiettivo principale quello di analizzare la pratica di innovazione organizzativa per la resistenza al cambiamento nel contesto educativo. Le principali teorie referenziali sono stati fattori climatici innovative, le caratteristiche delle persone innovative, metodi per affrontare il cambiamento e le tipologie di resistenza al cambiamento. Per la raccolta dei dati è stata effettuata una revisione della letteratura approfondita delle teorie, utilizzando la tecnica di analisi testuale e interpretativa. Come conclusione finale si può notare che le pratiche innovative di organizzazioni educative, sono direttamente collegati ai cambiamenti del contesto, perché l'innovazione è un processo sociale, che dovrebbe coinvolgere tutti i membri dell'organizzazione alle innovazioni den strutturato, così come l'ambiente di lavoro è fondamentale per costruire relazioni e canali di comunicazione appropriati per fattore di generazione di idee.

Parole chiave: innovazione, resistenza al cambiamento, contesto educativo.


INTRODUCCIÓN

        La importancia del trabajo radica en la necesidad de estudiar un fenómeno moderno e importante en el momento para las empresas como es la innovación de tipo organizacional. Cuando se refiere a la innovación de tipo organizacional hacemos referencia al ámbito interno de la organización. El término innovación en las organizaciones es ambiguo debido a que su significado es muy extenso. El presente trabajo se refiere al estudio de la innovación de tipo organizacional teniendo en cuenta: las nuevas prácticas organizacionales, las nuevas formas de organización y cómo las adoptan en las instituciones educativas.

        Existen hechos que resaltan no solo la importancia de la innovación en términos de fenómeno organizacional clave para la competitividad de las empresas, sino igualmente su división de acuerdo a la forma en que se da en la organización. En el plano organizacional se ha desarrollado con gran fuerza la innovación como forma privilegiada de generar el valor en lo que se ha denominado la economía de la atención, caracterizada por el exceso de estímulos disponibles para clientes cada vez más conscientes de sus derechos y deseosos de participar. Es por ello que, la globalización ha nivelado los estándares de productividad desarrollando efectivamente nuevas competencias, entre las cuales la creatividad e innovación son competencias claves para generar desarrollo y garantizar la sostenibilidad de las organizaciones.

        En este orden, la educación del siglo XXI se enfrenta a los desafíos más importantes que ha tenido la humanidad, se vive en una época de profundas transformaciones en la gerencia educativa, por lo que todo necesita ser repensado. Hoy día los sistemas educativos se enfrentan a la necesidad de cambios sustantivos, de esta forma los desafíos que debe afrontar el ámbito gerencial, permiten ubicar el escenario de los acontecimientos que condicionan el desarrollo de los procesos educativos.        Si bien estos procesos son de mucha importancia, palidecen con la importancia de crear una cultura de innovación dentro de la organización. Sin una cultura de innovación los resultados esperados dejan de ser óptimos, en casos extremos no producen resultados y desmotivan a la organización.

        Igualmente, hay una necesidad de crear procesos de cambios revolucionarios desde el interior de las organizaciones educativas, no basta con inculcar la idea de que todas las personas son creativas. Es preciso señalar, que la creatividad no solo sirve para obtener productos nuevos y mejores, sino también para demostrar la pericia con que se utilizan los recursos que posee la institución, logrando optimizar las actitudes y aptitudes de las personas encargadas de utilizarlos. Es por ello que se considera precisa una transformación cultural a través de la innovación, porque innovar es ser creativo.

INNOVACIÓN COMPETITIVA SUSTENTABLE
        Uno de los más grandes retos que se derivan del análisis del contexto y que se hace claramente evidente en cuanto a los desafíos en la educación es la necesidad de innovar, en todos los aspectos y niveles del sector. Ello implica el desarrollo de nuevas políticas educativas adecuadas a las demandas crecientes, heterogéneas y variables; el desarrollo y la difusión de metodologías innovadoras orientadas a responder a las necesidades pedagógicas; el fortalecimiento de sistemas sean eficientes y capaces de llevar las nuevas tecnologías y variedades a los actores del hecho educativo, en particular a los de pequeña escala; la protección de la propiedad intelectual; y el desarrollo de políticas, estrategias y nuevos modelos gerenciales.
        De lo antes expuesto, un factor clave para afrontar con éxito estos tiempos reside en acentuar la innovación de las instituciones educativas, entendiendo por innovación la capacidad para transformar los procesos pedagógicos y crear organizaciones más competitivas, ágiles y eficaces. En este mismo sentido, López (2010), manifiesta que los fenómenos de innovación no solo inciden sobre la productividad de los factores, sino que han desencadenado y desencadenarán profundos procesos de transformación en la sociedad de los países que las han adoptado.
        En este sentido, para Mathison y Col. (2007), la competitividad de una organización está determinada por factores que se pueden agrupar en dos dimensiones, una externa y otra interna. La primera hace uso de elementos asociados con el entorno a la organización, lugar donde se encuentra ubicada, variables macroeconómicas, vialidad, sector, entre otros; y por otro lado, la dimensión interna son todos aquellos aspectos vinculados al interior de la organización, como estrategias, recursos (humanos y materiales) y capacidades (físicas e intelectuales).
        Por consiguiente, el éxito de una organización educativa depende en gran medida del aprovechamiento del conocimiento y habilidades, de la creatividad innovadora y de la motivación tanto de su personal como de sus estudiantes, así como del aprendizaje organizativo, todos ellos circunscritos en la cadena de valor de la organización. Todo esto surge al considerar a las instituciones como entidades de aprendizaje, organizaciones que gestionan la información y generan conocimientos que se plasman en el producto principal que es el alumno, es decir, en innovaciones.

INNOVACIÓN ORGANIZACIONAL
        Según Osorio (2006), las situaciones de cambios innovadores son constantes, por lo que las organizaciones educativas deben tener una alta dosis de creatividad, para que permitan generar nuevas ideas, sobre todo aquellas que mejoren el uso de los recursos. Es imperiosa la necesidad de lograr una explotación creativa de los mismos; lo cual ayudará a competir sin la necesidad de un cambio de identidad, manteniendo el estilo y procesos, pero sumándole la posibilidad de nuevas ideas.
        Por otra parte, Marcelo (2009, p. 36), expresa que “la innovación ha surgido en los últimos años como uno de los procesos importantes para compañías e instituciones el cual ha sido identificado como un factor crítico para mejorar la competitividad de las mismas”. Sin embargo, muchos ven la innovación como un método tratando de implementar innovación con una serie de herramientas, de procesos y de modelos.
        Institucionalmente, para la Unión Europea según Arraut (2008), establece pautas sobre el concepto de innovación organizacional, cuando la describe como mecanismo de las interacciones internas en la empresa (colaboración entre las diferentes unidades, asociación y participación de los diferentes asalariados) y a las redes con las que las empresas se asocia en su entorno (otras empresas, servicios de asistencia, centro de competencias, laboratorios de investigación, etc.). La relación con usuarios, consideración de las peticiones planteadas, anticipación de las necesidades de la sociedad, todos en su conjunto tienen una gran importancia.
        Según Arraut (2008, p. 189), se contempla la innovación organizacional definiéndola como: “comprensión de cambios en resultados que lleven a aumentar la productividad y las ventas de las empresas”. Estos cambios pueden ser: la introducción de cambios en la estructura organizacional, la implementación de técnicas avanzadas de gerencia y la ejecución de nuevas estrategias empresariales.
        En los últimos tiempos, a nivel de Latinoamérica, el vocablo innovación ha cobrado exposición y notoriedad en el ámbito educativo. Es así que la innovación se entiende como los cambios cualitativos que se producen desde el interior del centro educativo para generar o potenciar las competencias de los agentes educativos.  La Red Iberoamericana de Ciencia y Tecnología (2004), considera la innovación organizacional en tres aspectos en la organización: los cambios en las rutinas y procedimientos de gestión de la empresa; en la estructura organizacional y, por último, los cambios en la orientación estratégica de la empresa.
        En el mismo orden de ideas, para generar innovación, las organizaciones deben crear un clima propicio con todas aquellas condiciones que beneficien el trabajo en equipo así como la aceptación conjunta de los nuevos productos, procesos y métodos así como la esencia de la técnica. La existencia de una cultura de innovación genera la vivencia que de ella hagan todos los miembros de la organización, lo cual se convierten en factor clave para la generación de estados de ánimo propicios a la innovación.
        En este sentido, Rodríguez (2011, p. 1), expone “para hacer de la innovación una ventaja competitiva sustentable, esta debe volverse en un estilo de vida, debe permear la organización y afectar conceptos, productos, servicios y prácticas internas”. En la visión más perfecta, innovación no solo cambia los productos o servicios que se ofrecen, sino además transforma a la compañía desde el interior. Entonces el dilema es ¿cómo crear esta innovación organizacional? Para ello se requiere de un cambio de estructura personal, de un compromiso de largo plazo desde el punto de vista gerencial, de aceptar que la organización debe tomar mayores riesgos y delegar la autoridad para implementar los frutos de la innovación.
        De esta manera, para implementar esta innovación organizacional es necesario identificar personal a diferentes niveles con el perfil adecuado para aceptar innovación como un modo de vida, que se conviertan en los agentes de cambio y ayuden a establecer una red distribuida dentro de la organización que implemente y ponga en práctica la innovación. Un punto importante a reconocer es que no todos dentro de una organización van a aceptar este cambio y, a decir verdad, no es necesario que todos lo adopten; pero es necesario lograr una masa crítica que sostenga la institucionalización de la cultura.
        En el mismo orden Marcelo (2009, p. 9), explica “el ambiente ideal para innovación no solo contempla recursos y estructuras organizacionales, sino también con el apoyo moral que permita a todos a tomar mayores riesgos, que le permita experimentar para encontrar las soluciones nuevas permitiendo la implementación directa de ellas”. En pocas palabras, la dirección debe aceptar un mayor nivel de toma de riesgo, de fallas durante el proceso de experimentación e implementación directa sin que requiera de aprobación gerencial en muchos de los casos. El personal debe conocer el estado de la administración institucional y de los métodos organizacionales que se están tratando innovar.
        Para llegar a este punto, es necesario poner en movimiento iniciativas deliberadas que aceleren la curva de aprendizaje; generando nuevos espacios de aprendizaje y experimentación. Se debe crear un ambiente que tolere y, en su máxima expresión, prospere dentro del cambio. Por otra parte, en el ámbito organizacional, las aportaciones a los modelos de cultura ajustable o deseable sugieren que el cambio se puede planificar y realizar de forma sistemática, siguiendo unos procedimientos. Para Shein (2005, p. 78), los cambios organizacionales son invisibles, se basan en un sentido de la oportunidad de los gestores para iniciarlos en situaciones de crisis o de cambio del líder, aunque estos dos por sí solos no aseguren el cambio.
        El autor antes mencionado reconoce que la cultura afecta claramente la creación e implantación de estrategias organizacionales así como a las consideraciones de la situación económica de una empresa puede imponer al querer implantar acciones que requieran algún cambio estructural. También es imprescindible entender las condiciones en las que el cambio será posible disponiendo de un marco teórico para manejar el proceso. Asimismo, afirma también que, si se quiere influir y cambiar la dinámica de la organización, es preciso disponer previamente de un marco teórico de los orígenes, un modelo que refleje su amplitud recogiendo su fuente de utilidad en otros campos como la antropología, la sociología y la psicología social.
        De esta manera, la innovación organizacional, aflora cuando  se dan las condiciones ambientales, porque en la raíz esta la motivación del individuo para crear y esto es una fuerza interior que emana del corazón del hombre, porque se conoce que la actuación de los seres humanos no solo depende de lo que saben, sino por encima de todo de lo que quieren y esta fuerza motivante fluye y canaliza este sentimiento hacia la creatividad y la innovación, fuentes de la competitividad empresarial. El desarrollo de una innovación organizacional en la institución educativa precisa de condiciones necesarias para que los cambios puedan llegar hasta la institucionalización educativa.
        De acuerdo a lo anterior, la cultura de innovación es percibida como un modelo que presenta cambios, donde convergen flujos de información hacia los diversos ambientes de la organización. A su vez, estos flujos crean condiciones capaces de generar nuevos conocimientos y selección de unos procesos de gestión que promueven en trabajo en equipo, desarrollo de proyectos de innovación, entre otros.
        Cabe destacar, para las instituciones de educación primaria implica analizar la naturaleza del cambio organizacional, a partir de transformar sus prácticas docentes, de investigación, de servicio a la comunidad, entre otras, con bases en la responsabilidad social. Es una tarea ardua, pero al integrar los valores sociales básicos en su práctica diaria, asumen sus responsabilidades y ejercen sus derechos para el beneficio común de manera que se pueda elevar la calidad educativa, la imagen hacia el exterior e interior del centro, para mejorar su reputación y consolidarse como institución educativa.

FACTORES DEL CLIMA INNOVADOR
        El enfoque de la innovación organizacional se concentra en desarrollar las competencias creativas de los empleados. El mismo requiere que los actores del sistema se involucren emocionalmente con la organización y que se comprometan con sus valores y metas. Según Hellriegel (2009), muchos programas exitosos de cambio planeado siguen en secuencia estos dos enfoques básicos, iniciando con el económico y después aplicando el enfoque de la innovación organizacional.
        De acuerdo a lo anteriormente planteado, el clima, tanto interno como externo a la escuela influye de forma determinante en cada una de las fases por las que atraviesa una innovación. Para Marcelo (2009), el contexto externo incluye no sólo en entorno próximo a la escuela sino el discurso imperante en la sociedad en general. Así, escuelas situadas en contextos socio-económicos y culturalmente desfavorecidos pueden influir favorablemente en los profesores que en ellas trabajan, motivándoles a implementar innovaciones que contribuyan a mejorar el ambiente educativo en el centro y en las aulas de clase.
        La influencia del contexto externo resulta determinante en el inicio de innovaciones. Sin embargo, hay que prestar atención al contexto interno de la escuela, a su clima, cultura, liderazgo relaciones, entre otros. Para Harris y Shwartz (2010), aquí se comprueba que la innovación surge y se integra dentro de un grupo humano en el que los procesos de liderazgo resultan cruciales. De esta forma, el liderazgo no tiene que ir asociado a la dirección escolar sino estar distribuido entre aquellos docentes con mayor implicación y capacidad de crear un ambiente favorable hacia la innovación.
        Según Garza y Mendoza (2009), menciona que la innovación es importante, más no necesariamente es un factor de longevidad para una organización, y que en muchos casos las organizaciones creativas e innovadoras no son las que han dominado el mercado si no las organizaciones que copiaron la innovación. Por otro lado, la eficiencia y la velocidad requerida para la innovación son determinantes de la eficacia del proceso de innovación teniendo un efecto positivo hacia la efectividad organizacional. Es decir, no solo se requiere ser creativo e innovador sino se requiere ser efectivo de conectar a través de metas las innovaciones con la estrategia del negocio para lograr efectividad organizacional.
        En este sentido, existen diversos factores que contribuyen a un clima innovador de trabajo abierto y dinámico, donde los diferentes niveles institucionales gozan de oportunidades y una libertad considerable para concebir y planear su trabajo. Por supuesto, cada uno de ellos está sujeto a un continuo proceso de cambio y mejoramiento; es decir, no están predeterminados o dadas  de una vez y para siempre. Esto tiene un profundo efecto en el clima y el sentido de participación de sus miembros.

CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS INNOVADORAS
        Las nuevas tendencias educativas han puesto un gran énfasis en la transformación positiva de la práctica pedagógica de los docentes, ya que el mejoramiento de la calidad y la distribución social de los aprendizajes de los estudiantes están muy relacionados con este cambio (Cox, 2003). La necesidad de mejorar la práctica pedagógica tiene que ver con el hecho de que ésta ha mostrado no ser innovadora y de mantener, a través del tiempo, una serie de características deficitarias: basada en la transmisión del docente, con escasa referencia al contexto del alumno, sin consideración de los conocimientos de estos, supresión de la reflexión durante el intercambio docente.
        De acuerdo a Ríos (2009), la acción innovadora del docente puede permitirles desarrollar un mejor y mayor rol profesional, lo cual los habilita para ser capaces de poseer una competencia en su área del conocimiento para diagnosticar situaciones y proponer alternativas, tomando en consideración las condiciones específicas donde realizan su acción docente. Considerando lo anterior, es posible plantear que los docentes innovadores poseen algunas características personales que pueden ser relevantes para diseñar e implementar procesos innovadores en las escuelas.
        Al respecto, Miles (2008, p. 60), describe la personalidad de los innovadores como: “fuerte, benévola, menos atada por normas locales de grupo, más individualista y creativa, frecuentemente rebelde, excesivamente idealista, psicológicamente estable, inclinada al enfado, a la resistencia y actitudes de desafío cuando se enfrenta con la adversidad o las decepciones”.
        En el caso específico de docentes de principios innovadores, Ríos (2009), señala que las características de personalidad afloradas en éstos se relacionan con la persistencia en la tareas realizadas, la autonomía en su quehacer, el orden o la capacidad de planificar las acciones emprendidas, la tendencia al cambio y la búsqueda de logro. También es relevante en ellos su alta motivación pedagógica y social para desarrollar procesos de innovación con vista al mejoramiento de los aprendizajes de los estudiantes y su inserción social.
        De esta manera, conocer las características personales de los profesores innovadores implica considerar un constructo multidimensional y polisémico: la personalidad. Para comprender sus características y manifestaciones existe una variedad de teorías que proporcionan un medio para explicar la manera como las personas adquieren y cambian los aspectos de sus conductas e intentan comprender las diferencias entre individuos, en cuanto a la expresión de dichos comportamientos, sobre todo en el ámbito de innovación cultural.
        A partir de estas condicionantes se facilitaría la acción innovadora de los docentes, y se infiere que la fuerza motivadora para desarrollar procesos transformadores proviene de un impulso interior, relacionado con ciertas características de personalidad, que apuntarían a mejorar su acción docente, en forma comunitaria. En el fondo, la acción innovadora de los educadores apuntaría a una mayor eficacia en el cumplimiento de su rol docente.

RESISTENCIA AL CAMBIO
        Sobre éste aspecto en Venezuela, de acuerdo a estudios recientes realizados por Labarca, García y Villegas (2012), la educación presenta una crisis, que deviene de la insatisfacción de las demandas y del incumplimiento de los objetivos que le son asignados. Frente a estos problemas los investigadores en el campo educativo, sugieren una educación que promueva las potencialidades del individuo optimizando su desarrollo creativo para generar cambios efectivos.
            El término resistencia al cambio, de acuerdo a Gabaldón (2008), se puede aplicar a cualquier tipo de oposición que los empleados ofrecen frente a todo intento de modificar sus acostumbradas formas de trabajo, dentro de los cuales podemos incluir: modificaciones de métodos, técnicas, procesos o normas. Lo que determina el grado de aceptación o rechazo depende de las ventajas o desventajas que un sistema proporciona para los individuos.
        Del mismo modo, en diversas ocasiones la resistencia al cambio puede ser necesaria para la existencia de un nuevo sistema. Su función positiva consiste en asegurar que se consideren en una forma precisa los planes que fundamentarán el cambio y las consecuencias que genere, los cuales puedan llegar a ocasionar malos entendidos por parte de los individuos involucrados en el cambio.
        Es importante establecer que, generalmente, las personas no suelen resistirse a la lógica del proceso, sino que muestran resistencia a los cambios sociales que la dirección no advirtió y que menos aún, no planificó. En relación a este punto, Romero (2007), establece que la resistencia a los cambios es la disposición que obstaculiza los procesos de aprendizaje vinculados a nuevos modos de pensar y hacer las cosas.
        En relación a lo anterior, la cultura tecnológica aparece como una condición esencial para la expansión organizacional, de forma que el cambio tecnológico viene a ser el impulso que está detrás de un crecimiento sostenido. En contraposición, aparece la resistencia al cambio, que resulta ser de mayor impacto social que tecnológico, teniendo que ser combatidos los paradigmas de las personas que conforman la organización, puesto que esto conlleva una transformación en su rutina laboral.
        De esta manera, la resistencia al cambio, según Quirant y Ortega (2006), constituye una conducta natural del ser humano ante cada situación de cambio, ante cada propuesta diferente, ante todo aquello que dista en alguna medida del esquema de pensamiento y de acción vigente. Los obstáculos para el cambio son factores ambientales que dificultan la aceptación y la aplicación del cambio.
        Como se ha planteado, esta actitud denominada resistencia al cambio, caracterizada por el levantamiento de barreras por temor a lo desconocido, por desconfianza hacia los indicadores del cambio o por sentimientos de seguridad amenazada, en cierto sentido, es positiva. Proporciona algún grado de estabilidad y pronosticabilidad sobre el comportamiento, sin embargo, puede ser fuente de conflicto funcional. En este sentido, se deduce que para lograr alcanzar el cambio en una organización, sus individuos tienen que cambiar, transformar muchos de sus hábitos y creencias; lo que requiere un gran esfuerzo personal.
        A pesar de que, convenientemente moderados, los niveles de resistencia sean beneficiosos para la reflexión de las instituciones educativas, no se pueden implantar cambios que pongan las fuerzas en contra, se perderían energías vitales para avanzar en la transición. Por ello, es importante involucrar a todas las personas, que todos avancen en la misma dirección sin perder velocidad ni estabilidad por los roces.

MÉTODOS PARA AFRONTAR EL CAMBIO
        Los métodos son el conjunto de acciones que se implementan en un proceso de cambio determinado con el objetivo de lograr el fin propuesto. Para González (2010, p. 16), “los significados que le confieren las personas a las situaciones se derivan de aprendizajes según la cultura, las creencias, las costumbres y las tradiciones que conforman la experiencia de vida personal”. Ésta, a su vez, determina la percepción y la manera como se afrontan los cambios dentro de las organizaciones, dependiendo del sentido como las personas los viven y su forma de afrontarlos.
        De acuerdo a Mosley y otros (2005, p. 357), “los individuos deben hacer frente a todas las formas posibles de cambios. Es importante diagnosticar adecuadamente la situación de modo que pueda ser tratado de la manera más eficaz”. Por lo tanto, todas las personas no reaccionan de la misma manera ante situaciones de cambio que se les puedan presentar en su entorno laboral.
        Por su parte, para Herrera (2005), “existen métodos para afrontar los cambios de mayor uso para la resistencia a los mismos: comunicación, participación, negociación y coerción” (p. 30). Estas técnicas difieren a medida en que aportan soluciones satisfactorias y creativas. También difieren en la medida en que permiten a los interesados afrontar futuras situaciones de cambio. Indiferentemente de la aplicación de cada estrategia, cada una debe analizar ventajas y desventajas, que puedan proporcionar soluciones creativas y beneficiosas para la organización o el individuo.
        Atendiendo a estas consideraciones, en la práctica el manejo del cambio, se deduce como una respuesta universal a necesidades frustradas. La práctica implica aportar oportunidades para las partes: primero, analizar las relaciones para generar una definición exacta de los cambios en términos de motivaciones y necesidades humanas; segundo, valorar los costos de políticas y metas una vez que se cuenta con información completa de todos los aspectos, incluidas las motivaciones y valores de los lados opuestos; y tercero, descubrir las posibles opciones disponibles una vez que se ha analizado el cambio y todos sus elementos.
        Las prácticas y procesos de la resistencia al cambio, tienen un carácter universal. Son relevantes a todos los niveles de la sociedad, y, por tanto, tienen potencialmente la capacidad de ordenar un poco lo que en el presente es un campo confuso con diferentes planteamientos, la mayor parte de ellos inadecuados.

TIPOS DE RESISTENCIA AL CAMBIO
        Según Robbins (2005), por naturaleza todas las organizaciones se resisten activamente a los cambios. No hay que ir muy lejos para dar con pruebas de este fenómeno. En las instituciones educativas, cuyo objetivo es abrir las mentes y poner en tela de juicio los dogmas establecidos, son extremadamente reacias a cambiar.  Para Gibson (2006), la resistencia al cambio se puede manifestar desde con una resignación pasiva hasta con un sabotaje deliberado. Los administradores necesitan aprender las diversas normas en que las personas manifiestan su resistencia a los cambios. De esta manera, se ha encontrado que existen cuatro razones por las que la gente se resiste al cambio.
        Según Chiavenato (2007), el egoísmo intolerante en la resistencia al cambio dispara reacciones emocionales racionales e irracionales debido a la incertidumbre. En lugar de asumir que los empleados se resistirán al cambio o reaccionarán en alguna forma en particular, es mejor considerar las razones generales por las que la gente se resiste al cambio. De esta forma  la gente se resiste  cambiar, y la cuestión de las personas que se resisten al cambio en las organizaciones es inevitable. Es un fenómeno muy conocido por cualquier administrador que ha tratado de lograr un cambio organizacional.
        En otro orden de ideas, agrega Gibson (2006), basado en el punto de vista de que la gente cuando posee egoísmo intolerante se resiste al cambio y se puede agregar que a mayor magnitud del cambio, mayor será la resistencia. Las personas se resisten al cambio porque temen no poder desarrollar las nuevas habilidades necesarias para desempeñarse bien. Los individuos pueden tener claro que necesitan cambiar, pero pueden ser emocionalmente incapaces de hacer la transición.
        En este sentido, Robbins (2005), expresa que este tipo de resistencia se encuentra, por ejemplo, en las oficinas que sustituyen los espacios en oficinas privadas por cubículos como lugar de trabajo. Algunos individuos, incluso sus jefes, se  resisten a los cambios que pueden ser interpretados como disminución de la privacidad individual.
        De allí que también Chiavenato (2007) refiera que  la tolerancia al cambio se encuentra también en lo individuos que se resisten a él para evitar humillaciones porque suponen que hacer los ajustes y cambios necesarios seria admitir que se equivocaron en su comportamiento, decisiones actitudes anteriores, por ejemplo, un vendedor puede resistirse a que sus clientes más importantes sean redistribuidos si consideran que redistribución es el resultado de un mal desempeño cuando en realidad es consecuencia de una decisión estratégica de la oficina matriz corporativa que no tiene nada que ver con su desempeño anterior.
        Para Chiavento (2007), los cambios sustituyen con la ambigüedad y la incertidumbre lo que es conocido. La administración de la resistencia al cambio incluye la eliminación del miedo a lo desconocido, que es el principal factor que ocasiona la resistencia. El cambio debe de ser preparado de tal forma que provoque el menor número posible de problemas y temores. Antes de comunicar un cambio dentro de la organización, se deben de analizar cuidadosamente los factores en los que puede afectar al personal interno, tanto en el presente como en el futuro.
        En este sentido, muchas veces, una solución puede resolver los problemas de un departamento y crear otros a los demás departamentos de la organización.  Transformar la solución o curso de acción elegido en acción efectiva. Es aquí donde  se implementa la solución elegida. Implementar una decisión es mucho más que simplemente dar órdenes. Se deben adquirir y asignar los recursos; el administrador debe elaborar su presupuesto de gastos y programar las acciones decididas, así como preparar los medios para medir el progreso y tomar las medidas correctivas, si surgiesen nuevos problemas.

METODOLOGÍA
        Dado el propósito fundamental de este trabajo que está en proceso de desarrollo, la presente investigación es descriptiva con diseño de campo no experimental, la cual estará enmarcada en el paradigma positivista y estudiado en la línea de investigación de Gerencia Educativa, asimismo tendrá como objetivo fundamental analizar la práctica de la innovación organizacional ante la resistencia al cambio en el contexto educativo. Las principales teorías referenciales fueron los factores del clima innovador, las características de las personas innovadoras, los métodos para afrontar el cambio y los tipos de resistencia al cambio.
        La población de esta investigación está constituida por ochenta (80) sujetos que conforman la nómina del personal directivo y docente activo de los centros educativos sometidos a estudio, de los cuales nueve (9) corresponden a cargos directivos. Como el análisis de todos los elementos que conforman el universo de estudio, por lo cual esta sub-muestra coincide con la población, aunada a la muestra censal, la cual contempla una lista completa de la consistencia numérica y características de un universo estadístico. Para la recolección de datos se realizó una minuciosa revisión documental de las teorías, utilizándose la técnica del análisis textual e interpretativo.
        Asimismo, el instrumento de recolección de datos seleccionado en el presente estudio será un cuestionario de escala tipo Likert, se diseñará con una escala de valoración de tipo punto opcional y presentando las siguientes opciones posibles de respuesta: 1) Nunca, 2) Casi Nunca, 3) A Veces, 4) Casi Siempre y 5) Siempre, y constará de sesenta (60) ítems. Para la validación de contenido se procederá a consultar la opinión de cinco (05) expertos en el área de Gerencia Educativa, entregándoles el cuestionario realizado conjuntamente con un instrumento para darle la validación correspondiente.
          Para poder determinar la confiabilidad del instrumento se procederá a aplicar la prueba piloto a 10 sujetos con características similares a la población del estudio. Obteniendo los resultados a través de Coeficiente Alfa de Cronbach para la población. El análisis de los datos en este estudio, se realizará aplicando la estadística descriptiva, de acuerdo al criterio de Tamayo y Tamayo (2007), mediante el análisis frecuencial y porcentual de las alternativas seleccionadas por el  personal directivo y docente en el instrumento de recolección de datos.

REFLEXIONES FINALES
        El movimiento organizacional educacional actual ha puesto un gran énfasis en la transformación positiva de la práctica pedagógica de los docentes, ya que el mejoramiento de la calidad y la distribución social de los aprendizajes de los estudiantes están muy relacionados con este cambio (Cox, 2003). La necesidad de mejorar la práctica pedagógica tiene que ver con el hecho de que ésta ha mostrado no ser innovadora y de mantener, a través del tiempo, una serie de características deficitarias: basada en la transmisión del docente, con escasa referencia al contexto del alumno, sin consideración de los conocimientos del estudiante, rutinaria, supresión de la reflexión e intercambio docente.
        De esta manera, la acción innovadora de los docentes puede permitirles desarrollar un mejor y mayor rol profesional, lo cual los habilita para ser capaces de poseer, en plenitud, una competencia en su área del conocimiento para diagnosticar situaciones y proponer alternativas vas diversas de acción, tomando en consideración los objetivos a alcanzar y las condiciones específicas donde realizan su acción docente.
        Considerando lo anterior, es posible plantear que las docentes innovadores poseen algunas características personales que pueden ser relevantes para diseñar e implementar procesos innovadores en las escuelas. Por lo tanto, conocer las características personales de los profesores innovadores implica considerar un constructo multidimensional y polisémico: la personalidad. Para comprender sus características y manifestaciones existe una variedad de teorías que proporcionan un medio para explicar la manera como las personas adquieren y cambian los aspectos de sus conductas e intentan comprender las diferencias entre individuos, en cuanto a la expresión de dichos comportamientos, sobre todo en el ámbito de innovación cultural.
        A partir de estas condicionantes se facilitaría la acción para desarrollar procesos transformadores a través de un impulso interior para mejorar la innovación organizacional en forma comunitaria, promoviendo los cambios a nivel organizacional. Este proceso de apertura al cambio se podría comenzar con la introducción de información nueva que altere el equilibrio interno del sistema; sí ésta información no se extiende y perpetúa, el sistema logra amortiguar el equilibrio para que el proceso de cambio continúe, es indispensable que se amplifiquen las informaciones iniciales hasta que el sistema proceda a auto organizarse de una forma adecuada, por lo tanto, la capacidad para encontrar soluciones nuevas que den respuestas creativas a las distintas situaciones y problemas de las organizaciones debe estar presente en el gerente del aula, consciente de la necesidad de esos cambios continuos para mejorar las calidad educativa.
        Por lo tanto, la innovación organizacional es un término nuevo a nivel gerencial el cual se propone fomentar y promover la creatividad dentro de las organizaciones. La misma procura generar cambios organizacionales a través de la participación del personal, impulsando en desarrollo de habilidades creativas e iniciativa de los individuos dentro de la organización, por su puesto todo esto bajo la dirección del gerente educativo que está al frente de las instituciones. Al mismo tiempo, se trata de expresar tanto la forma de pensar y actuar en nuevas ideas para transformar la cultura, valores, principios y políticas de la institución educativa.

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